CALEUCHE vuelve a exponerse en Chillan, Chile


CALEUCHE
España - Chile


"Pero tampoco quiero perderme en un universalismo descarnado. Hay dos maneras de perderse: por segregación amurallada en lo particular o por disolución en lo “universal” […] ¿Entonces? Entonces necesitaremos paciencia para retomar el trabajo; fuerza para rehacer lo que ha sido desecho; fuerza para inventar en lugar de seguir, fuerza para “inventar” nuestra ruta y para despejarla de las formas estereotipadas, de las formas petrificadas que la obstruyen." - Aimé Césaire, “Carta a Maurice Thorez”, Discurso sobre el colonialismo, Akal, Tres Cantos, 2006, p. 84.
El artículo “Plantas de la flora de Chile cultivadas en España” es una de las pocas huellas vegetales que he encontrado de nuestra relación con la flora Chilena, al ojear esta vegetación, descubro que es muy desconocida, diría; desvanecida, invisible, podríamos decir que es casi como ese barco fantasma del que habla Caleuche. La pieza “(re)generar (re)existir (re)vivir (re)escribir” se realiza a través del predominante de color que se muestra en la búsqueda por internet a través de Google.es, de estas 122 especies vegetales que aparecen en el artículo “Plantas de la flora de Chile cultivadas en España”. Un acercamiento ambiguo a esa realidad filtrada por una búsqueda acotada, confusa, opaca, esa apreciación indefinida de nuestra relación histórica desconocida entre Chile y España o quizás esta tecnología nos muestra un nuevo modo de ver la colonialidad o de colonizar. Como pieza, un catálogo de estas “capturas de pantalla” a través de internet, con sus nombres científicos de cada plantas que hemos sacado del artículo “Plantas de la flora de Chile cultivadas en España” como si de un herbario o un cuaderno de botánica se tratara. Un catálogo que muestra la separación que estamos cultivando, entre nuestra noción, nuestra, visión, la realidad y la separación entre naturaleza y ser humano.



Exposicion inaugurada el 13 de septiembre en Chillan, Chile




La desfragmentación en colores, de flora endémica de Chile que se cultiva en España a manera de conquista de nuevas tierras, es regresada a tierra natal. El pino y el eucalipto nos han robado el agua y la tierra en la que luego de su apropiación nada crece. En febrero comienzan incendios en diferentes localidades del país y de la Región del Biobío, focos que se originan en plantaciones forestales, son huincas, no mapuches, por dinero y seguros no por tierras. Esta acción chamánica ennegrece el paisaje, el fuego no discrimina origen o si llegaste de otras tierras. El gris es el color preponderante entre arbustos y árboles. Carboncillo y paisaje cargado de nostalgia, acromático en presencia de vida... Los árboles son el soporte que fragmentariamente va reposicionando el color de flores que recolonizan el terreno usurpado, el terreno que se va construyendo a partir un árbol quemado al que se fijan pantones de color, conquistando de color un focal entre muchos decolorados. Un acento intervenido, un lugar del paisaje vivo en colores que se destaca ante el espectador transeúnte. El repoblamiento de un espectro de la luz en una visión sombría sin color. Conquista visual de colores ante un pronóstico negativo. El color de nuestra raíces."

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